Razas

Huma

Representando a la raza humana dentro de Vivántia, los huma son la civilización más numerosa, versátil y extendida del continente, caracterizada por su gran capacidad de adaptación a toda clase de entornos. Unificados bajo el Imperio de Vivántia con capital en Altamagna para detener la plaga de la Foscor, su sociedad quedó profundamente marcada por la Cruzada de los Cien Años y la posterior Rebelión de la Llama, que dividió el imperio bajo el Pacto de las Coronas en los reinos de Valoros y Talaia, y los protectorados de Norrtia y Kaldún. Espiritualmente, su fe se debate en una constante dualidad entre el culto oficial al emperador Íramo y la veneración popular a Kor, mientras que el estudio práctico de la magia de las Palabras de Poder permanece como un privilegio elitista reservado a las clases altas y académicas.

Yargandaix

Los Yargandaix son hombres lagartos de sangre fría que habitan en los Pantanos Evolucionados, ecosistemas de extrema hostilidad alterados por un proceso de mutación denominado Yarfosis, provocada por un árbol llamado Arbravermey. Su fugaz ciclo biológico, con una esperanza de vida que rara vez supera los 40 años, ha forjado una filosofía colectiva basada en el pragmatismo, la jerarquía de sangre y la superación constante en la cúspide de la cadena alimentaria. Viven organizados en fortalezas inexpugnables dirigidas de forma absoluta por el Ápex Predator, posición que se conquista únicamente mediante un desafío-ritual a muerte, estructurando su sociedad en grupos utilitarios de trabajo y combate denominados Yaokarns. Biológicamente destacan por sus extensiones carnosas termo-receptoras que les dotan de sensotermia para habitar en climas extremos, y por sus 'Marcas de la Furia', líneas en sus escamas que se iluminan al acelerarse su pulso en batalla. Su incansable expansión se consuma a través de los Macequiver, compañías de vanguardia que viajan con una semilla sagrada de Arbravermey para fundar nuevos bastiones tras consumar el Ritadesang, requiriendo mil personas sacrificadas en el lugar donde se planta la semilla.

Askatü

Con un físico imponente caracterizado por cuernos en la frente y pezuñas en lugar de pies, los Askatü son una raza de indomables forjadores y mercenarios que valoran la libertad individual y colectiva por encima de todo. Su singular biología está marcada por un metabolismo acelerado que les obliga a consumir el triple de alimento que un huma promedio, convirtiendo el ejercicio físico constante (como la escalada y la natación) en una actividad diaria . Organizados en clanes familiares autónomos dentro de asentamientos como Basken, rechazan a los gobernantes absolutos y eligen a sus portavoces temporales mediante retos competitivos conocidos como 'Las Pruebas'. Aunque su pasado ha quedado sepultado en el olvido, la enigmática 'Tabla de los Orígenes' permanece bajo custodia en Basken como la única pista de su procedencia. En batalla y herrería son legendarios por su maestría en el uso de la belzurita, un resistente hierro negro de origen volcánico con el que moldean armaduras de alta calidad codiciadas en todo el continente.

Sabasi

La raza Sabasi se caracteriza por su extrema longevidad, alcanzando la madurez a los 180 años y considerándose ancianos a partir de los 800. Físicamente, poseen una constitución grácil y ligera, rostros de belleza feérica, orejas puntiagudas y una asombrosa conexión biológica con el entorno, ya que el color de su piel y cabello muta de forma natural según las estaciones: verde en primavera y verano, ocre en otoño, y blanco o gris ceniza en invierno. Sin embargo, su propia biología está marcada por una profunda brecha clasista; los nobles mantienen su juventud inalterable durante siglos gracias al consumo exclusivo de un néctar de la juventud, mientras que a los siervos, llamados "boscotes", se les prohíbe este privilegio, provocando que envejezcan a un ritmo normal desarrollando arrugas y callosidades debido al trabajo físico. Además, poseen una afinidad innata con la madera, destacando la obtención de un "Nombre de Origen" místico al cumplir su primer siglo de vida, el cual les permite desplegar a voluntad una armadura simbiótica de corteza viva que los protege, pero que se marchita instantáneamente si dicho nombre es descubierto y pronunciado en voz alta por otra persona.

Arenai

Los Arenai son una especie extraordinariamente longeva que ha evolucionado en el abrasador desierto de Valí, alcanzando la madurez a los 180 años y viviendo entre 850 y 1000 años. Físicamente, destacan por su figura grácil, esbelta y ligera, midiendo entre 1,45 y 2 metros pero rara vez superando los 65 kilos de peso. Poseen una piel tersa de tonos morenos que van del ámbar al bronceado, orejas alargadas y puntiagudas, y unos llamativos ojos de colores cálidos y poco comunes en otras razas, como el lila, naranja o rojo. Psicológicamente son individuos movidos por un feroz individualismo y una inagotable ambición innata que los impulsa a llevar a cabo proezas y aventuras que algunos verían demasiado peligrosas. A diferencia de otras culturas, carecen por completo del concepto de apellido o linaje familiar; nacen "limpios" y forjan su identidad usando únicamente su nombre de pila, adhieren los títulos que ganan por su posición y los después del nombre lo ensalzan con epítetos que adquieren tras lograr hazañas excepcionales o amasar gran influencia.