Magia
¿Qué es la magia?
En el mundo de Uroboros, la magia es una fuerza que adopta múltiples formas, desde la propia biología de criaturas fantásticas y la expresión del arte, hasta la manifestación de milagros y hechizos. Para que esta magia logre materializarse requiere de una fuente fundamental conocida como maná. El maná es la energía vital que fluye a través de todos los seres vivos que poseen alma. Esta energía en bruto permanece inactiva para la mayoría, pero quienes logran despertar y dominar este don pueden utilizarla para dar forma a sus propios deseos.
El uso del maná se canaliza habitualmente en dos vertientes principales. Algunos individuos, movidos por la fe, utilizan su energía vital para realizar un llamamiento a sus deidades, actuando como conductos físicos para que los dioses desaten efectos fijos e inalterables conocidos como milagros. Sin embargo, la práctica más versátil, técnica y extendida en Vivántia es la hechicería. A diferencia de los devotos, los magos imponen su propia voluntad sobre el maná para moldearlo a su antojo.

Palabras soberanas
Constituyen el componente estructural del hechizo, actuando como el “cuerpo“ de la magia. Son el primer elemento indispensable, ya que dictan exactamente la forma física que tomará el conjuro y cómo interactuará con el entorno. Estas palabras definen las propiedades básicas del hechizo, fijando el alcance máximo y el área de efecto. Ejemplos de esta categoría incluyen proyectiles mágicos que viajan a distancia, hechizos de toque a través del contacto directo, auras expansivas o minas mágicas latentes. Un hechizo solo puede ser formulado con una única palabra soberana.
Palabras sujeto
Representan el contenido y la naturaleza del hechizo. Una vez que la palabra soberana ha definido el molde físico, las palabras sujeto se encargan de darle un efecto concreto al conjuro. A través de ellas se aplican resultados directos sobre el objetivo, como el abrasador daño de fuego, ráfagas de aire, sanación de heridas, regeneración celular, bendiciones para aliados o letales maldiciones. Se permite añadir múltiples palabras sujeto en un solo hechizo, siempre dentro de las capacidades del mago para controlar su flujo de maná. La única restricción a estas palabras es que ↓ nunca se puede repetir la misma palabra sujeto dos veces dentro del mismo hechizo.
