Kor
Representando la luz de la esperanza y siendo el dios de la justicia y el castigo, Kor pasó de ser un joven humilde, cuya familia fue asesinada por la tiranía del emperador Íramo, a convertirse en el símbolo y líder de la Rebelión de la Llama. Al comprender que el orden absoluto se había transformado en opresión, alzó a los pueblos de Vivántia en nombre de la libertad. Este conflicto culminó en la apocalíptica Batalla del Despertar, donde sacrificó su propia humanidad para ascender a la divinidad. En la actualidad, su fe arraiga con fiereza entre el pueblo llano y aquellos que sufren abusos. Su doctrina, lejos de exigir sumisión pasiva, demanda que sus devotos asuman pactos sagrados para combatir activamente injusticias concretas en el mundo, fundamentándose siempre en su Regla Absoluta: todos los seres son libres de escoger su propio destino.